El gotelé es una técnica que cada día menos gente quiere tener en su casa, a día de hoy resulta incomodo de tener y hace que tu hogar se vea anticuado. Hay muchas razones para que pienses en quitarlo de tus paredes, como por ejemplo, el gotelé al convertir en una superficie rugosa la pared lisa de tus estancias hace que sea mucho más complicado de limpiar, es muy común en las casas que tienen gotelé que las paredes acumulen polvo llegando a ser muy molesto para las personas que sufren alergias.

No hay ninguna duda en que estéticamente el gotelé lo unico que aporta es un aspecto realmente antiguo y desfasado en cualquier estancia. Ni siquiera en las viviendas que se busca una decoración “retro” se usa el gotelé ya que las incomodidades que supone son muy grandes. El gotelé sufre mucho el paso del tiempo y envejece bastante mal la textura y la pintura se desgastan con el paso del tiempo y es muy difícil mantener una uniformidad en una pared que necesite reparación porque la textura es muy difícil de igualar.

Además el gotelé nos limita mucho en cuanto a la decoración que podemos poner sobre la superficie de pared, ya que sobre la textura del gotelé no podemos usar papel pintado, vinilos, fotomurales… elementos que nos pueden ayudar a crear un espacio mucho más personal en nuestro hogar.