El certificado de eficiencia energética es un documento obligatorio para las nuevas construcciones y para vender y alquilar viviendas. Este certificado califica los inmuebles según la energía que consumen. Se asigna una letra en función de esa energía consumida siendo “A” las de mejor calificación. Las que tienen letra “G” son las de peor calificación.

Cuando nos planteamos como ahorrar en el hogar realizando una reforma para mejorar la eficiencia energética, la solución pasa por la rehabilitación del espacio. Aprovechando una reforma o alguna acción de mejora puntual, se puede mejorar notablemente esa calidad que se traduce en facturas más reducidas a final de mes.

Se puede alcanzar un ahorro energético superior al 60% tras la rehabilitación de una casa

Ten en cuenta que la pérdida energética que sufre un hogar se traduce en perdida de dinero. Si tu vivienda tiene una calificación energética “G” gastará al año hasta cinco veces más que un piso de las mismas características pero con calificación “B”.

Las ventanas son sin ninguna duda la parte de tu hogar que más merece la pena reformar para mejorar la eficiencia energética, un sistema de ventanas antiguo o con problemas puede provocar pérdidas que llegan hasta un 30% de la energía del hogar. Otro de los puntos débiles de una vivienda poco eficiente son los muros, pueden provocar mermas de un 25%.

Las medidas más habituales para la mejora energética son: el cambio de ventanas, cambios en la instalación de agua caliente, mejora del aislamiento de elementos como las persianas o del exterior, puentes térmicos, etc. Para lograr tener una casa o espacio eficiente, se recomienda la rehabilitación de la misma, que dependerá de la calidad de las instalaciones y de los elementos ya incluidos anteriormente en la vivienda.

Las ventanas son la parte más eficaz y sencilla para lograr la mejora eficiencia energética.  Nuestra carpintería metálica puede hacer las ventanas a medida que se ajusten tanto estéticamente como funcionalmente a tu vivienda. El aislamiento de la caja de las persianas es otra solución eficiente a tener en cuenta.

Existen hasta tres técnicas diferentes para el aislamiento de las paredes. Dependen de elementos como el tipo de viviendas, la renovación de la fachada o del número de ventanas y puertas que tenga la vivienda.  Con la implantación de falsos techos o cámaras de aire se puede aislar tanto el techo como el suelo. Como en el caso de las ventanas o las paredes, el aislamiento del techo y suelo necesitan de un estudio exhaustivo previo. Con ese estudio se puede conocer qué técnicas son más apropiadas para la vivienda o espacio que se quiera rehabilitar.

Otros elementos que pueden mejorar de forma efectiva la eficiencia energética un espacio son las humedades, las tuberías, el aire acondicionado y las calderas..